"No quiero que seas obediente".
Se lo dije a mi hijo con seis años cuando me prometió que me iba a obedecer.
"Quiero que seas responsable", le contesté. "Que lo que hagas sea porque estás convencido y porque es bueno para ti y para los demás". Aunque no sea lo que yo te he ordenado.
Nos educan para ver la obediencia como algo bueno y la desobediencia como algo malo.
Dr. Sunita Sah, acaba de publicar "Defy", un libro en el que se revisa la palabra "desafiar":
Su definición de desobediencia es "actuar de acuerdo con tus verdaderos valores cuando hay presión para hacerlo de otra manera".
Cuando desafías, te transformas porque puedes ser más tú mismo. Eres más auténtico y esto repercute positivamente en la salud mental.
Según C.P. Snow, "Durante la sombría historia del hombre, se han cometido crímenes mucho más horribles en nombre de la obediencia que en nombre de la rebelión". Si, no, pensemos en el genocidio sistemático en la Alemania nazi.
---
Cuando sientas que lo que te ordenan hacer, está desajustado con tus valores, haz una pausa de serenidad, piensa, y reconduce tu acción con responsabilidad.
PS. (Mi padre me llamaba "indómita")

